La certificación vegana es hoy un elemento estratégico para empresas de alimentos, cosméticos y suplementos que buscan diferenciarse y acceder a mercados internacionales. La creciente demanda de productos veganos certificados exige respaldo documental sólido y control total de la cadena de suministro.
Declarar que un producto es vegano sin soporte técnico puede generar riesgos regulatorios y comerciales. Por ello, entender el proceso de certificación vegana es clave antes de utilizar el claim en el etiquetado.
La certificación vegana es una validación realizada por un organismo independiente que confirma que un producto cumple criterios específicos relacionados con ingredientes, procesos y trazabilidad.
Generalmente, implica verificar que el producto:
El proceso técnico normalmente incluye:
Los microingredientes suelen ser el punto crítico del análisis. Componentes como vitamina D3, ácido esteárico, mono y diglicéridos o glicerina deben revisarse cuidadosamente.
Entre los errores más frecuentes se encuentran:
Estos errores pueden provocar rechazos por parte de organismos certificadores o cuestionamientos por parte de retailers.
No existe obligación legal general de certificarse. Sin embargo, en mercados internacionales y cadenas especializadas, la certificación vegana puede ser un requisito comercial.
La certificación vegana es especialmente relevante cuando:
La certificación vegana no es solo un distintivo visual. Es un proceso técnico y documental que protege la reputación de la empresa y respalda la veracidad del claim vegano.
En CORE analizamos formulaciones, validamos proveedores y estructuramos expedientes técnicos para facilitar la certificación vegana.
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