El mercado de productos Gluten Free ha dejado de ser un nicho exclusivo para personas con enfermedad celíaca y se ha convertido en una categoría estratégica dentro de la industria alimentaria. Cada vez más consumidores buscan productos libres de gluten por razones médicas, de estilo de vida o percepción de bienestar.
Sin embargo, utilizar el claim “Gluten Free” en un producto no es simplemente una decisión de marketing. Es una declaración regulada que implica requisitos técnicos, controles analíticos y, en muchos casos, certificación por parte de organismos acreditados.
Si tu empresa produce, importa o comercializa alimentos con esta declaración, es fundamental entender qué exige la normativa y cómo proteger tu marca.
Un producto “Gluten Free” o “Libre de Gluten” es aquel que cumple con límites máximos de gluten establecidos por la regulación del país donde se comercializa. En la mayoría de los mercados internacionales, el límite aceptado es menos de 20 partes por millón (ppm) de gluten.
Esto implica que:
No basta con “no agregar gluten”; se debe demostrar control del riesgo.
Aunque el concepto es similar en distintos países, la regulación depende del mercado de destino.
En Estados Unidos, la declaración “Gluten-Free” está regulada por la U.S. Food and Drug Administration (FDA).
La FDA establece que un producto puede etiquetarse como gluten free si contiene menos de 20 ppm de gluten y cumple con los criterios establecidos en 21 CFR 101.91. No es obligatoria una certificación privada, pero sí es obligatorio cumplir con el límite regulatorio y poder demostrarlo.
En la Unión Europea, el Reglamento (UE) No 828/2014 establece las condiciones para declarar “sin gluten”. El límite también es de 20 ppm.
La autoridad regulatoria en el ámbito de seguridad alimentaria es la European Food Safety Authority (EFSA), aunque la aplicación corresponde a los Estados miembros.
En México, el etiquetado debe cumplir con la regulación sanitaria vigente y demostrar que el producto cumple con el límite internacionalmente aceptado de 20 ppm. Además, debe alinearse con los requisitos generales de etiquetado establecidos por la autoridad sanitaria, la COFEPRIS.
Certificación Gluten Free vs. Declaración Regulatoria
Es importante distinguir entre:
La ley generalmente exige que el producto cumpla con el límite de gluten y que la declaración sea veraz. Sin embargo, no siempre exige certificación privada.
Las certificaciones de terceros (como sellos reconocidos internacionalmente) agregan valor comercial porque:
En mercados altamente competitivos, la certificación puede convertirse en una ventaja estratégica.
Para certificar un producto como Gluten Free, normalmente se requiere:
La certificación no es solo un análisis de laboratorio; implica un sistema preventivo continuo.
Utilizar el claim sin controles adecuados puede generar:
En mercados como Estados Unidos, la FDA puede emitir Warning Letters si detecta incumplimientos. Además, el riesgo legal por etiquetado engañoso es alto.
Contar con certificación o con un sistema sólido de cumplimiento permite:
El mercado gluten free continúa creciendo a nivel global, y las empresas que cumplen correctamente con la regulación están mejor posicionadas para capitalizar esa tendencia.
Antes de incluir el claim en tu etiqueta, es indispensable evaluar:
En CORE te acompañamos en todo el proceso: análisis regulatorio, revisión de ingredientes, validación de etiquetado, implementación de controles y preparación para certificación.
Evita riesgos regulatorios y protege tu marca con un respaldo técnico sólido. Contáctanos y revisemos juntos si tu producto realmente puede declararse Gluten Free.